¿Cómo poner oxígeno? Dispositivos

Pubicado el : 16/02/2016 11:09:19
Categorias : Prehospitalaria

 Introducción

La Oxigenoterapia es la administración de oxígeno a una concentración mayor de la que se encuentra en el aire ambiental, con el fin de aumentar la concentración de oxígeno en sangre y prevenir lesiones por hipoxia.

Para valorar la concentración de oxígeno en sangre usaremos un pulsioxímetro o realizaremos una gasometría arterial.

 

Terminología

Hay términos que deberíamos conocer para un correcto uso de esta técnica y son:

FiO2

Fracción inspirada de oxígeno, expresada en concentración y se mide en porcentaje. En el caso del aire ambiental la FiO2 es del 21%.

Flujo

Cantidad de gas administrado, medido en litros por minuto.

PAFI

Relación entre la presión parcial de O2 en sangre y la fracción inspiratoria de oxígeno.
Se calcula:   PaO2 (gasometría arterial) /  FiO2 (en decimales)
Ejemplo:   PaO2 = 60 mmHg  / FiO2 = 21% (0,21)  =  285

Se considera un valor normal una PAFI superior a 300.  Alteración un valor inferior a 300.

 

 

Dispositivos

Existen diferentes dispositivos. Para los descritos a continuación es importante que el paciente presente respiración espóntanea.

Distingiremos entre dispositivos de bajo y alto flujo.

De bajo flujo

No nos permiten administar una concentración exacta de oxígeno, se regula por la cantidad de litros por minuto. Son:

  • Gafas o cánulas nasales: Constan de dos pequeñas cánulas que se introducen por ambos orificios nasales, lo normal es que administremos de 2-4 litros por  minuto. Las usaremos en aquellos pacientes que no revistan gravedad. Son más cómodas de usar que otros dispositivos como las mascarillas. Permite que el paciente pueda hablar, comer, etc. La FiO2 oscila entre el 24-40%.

  • Mascarilla facial simple: Dispositivo de plástico blando que cubre boca y nariz, posee orificios laterales que permiten la salida del aire espirado. El flujo a administrar oscila entre los 5-8 litros, la FiO2 oscila entre el 40-60%. Debe adaptarse bien a la nariz por una banda metálica maleable para evitar fugas, la ajustaremos a la cabeza mediante una banda elástica.

  • Mascarilla con reservorio (Monagan): Dentro de los sistemas de bajo flujo, es la que más concentración de oxígeno proporciona. Se trata de un mascarilla facial simple con una bolsa de reservorio en su extremo inferior, esta bolsa tiene una capacidad de unos 700ml aproximadamente. El flujo que administremos puede ir de 6-12 litros y la FiO2 oscilará entre el 60-99%.

 

 

De alto flujo

Nos permiten administrar oxígeno a diferentes concentraciones, correspondiendo a cada concentración una cantidad determinada de litros por minuto.

  • Mascarilla venturi (Ventimask): permite la administración de una concentración exacta de oxígeno, permitiendo niveles de FiO2 de entre el 24-50%, con una cantidad de litros por minuto que oscila entre 3-15 litros. Este sistema sigue el principio de Bernoulli, es decir, el dispositivo mezcla el oxígeno con el aire ambiental a través de orificios de distinto diámetro.

           La relación aproximada de flujo y FiO2 es:

FiO2 24%  -    3lx’
FiO2 28%  -    5lx’
FiO2 31%  -    6lx’
FiO2 35%  -    8lx’
FiO2 40%  -  10lx’
FiO2 50%  -  15lx’

 

  • Mascarillas para aerosoles nebulizados: éstas nos permiten que administremos al paciente fármacos tópicos a la vía respiratoria. Tienen un depósito reservorio donde introduciremos el medicamento (normalmente diluido con un poco de suero fisiológico o agua estéril. El flujo al que se administra suele ir entre los 6-8 litros y tiene una duración de unos quince minutos aproximadamente.

 

  • Gafas nasales de alto flujo:
    Se trata de unas cánulas especialmente diseñadas para soportar flujos de hasta 60 L/min y aportando una FiO2 de hasta el 100% de oxígeno.

    Precisan de un sistema de calentador de flujo y humidificador activo.

    Gracias a sus efectos más importantes produce sobre el paciente una mejora de la hipoxemia y reducción del dióxido de carbono.

    Además, se han descrito varias ventajas respecto a las interfases de ventilación mecánica no invasiva, como por ejemplo, que el paciente pueda hablar, comer y beber,  que no existan las molestias derivadas de la presión y flujo en los ojos, o las heridas y úlceras provocadas por la presión ejercida por la máscara de VMNI.

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